Talluca

Mariana Aguilera

Escribe en Silueta Estudio

Sobre Mariana

Ocho años armando escaparates en una tienda departamental de Monterrey. Eso era Mariana antes de la cabina: negociar qué colección quedaba en el frente, acomodar maniquíes, convencer a la gerencia de que una vitrina bien montada vende más que el mismo producto mal expuesto. En 2022 se inscribió a su primer curso de peelings sin un plan claro, solo con ganas de aprender algo que tuviera que ver con cuerpos reales y no con plástico vestido.

El primer protocolo fue sobre la superficie que tenía más a mano: la mesa del comedor. Tres amigas que confiaron en ella más de lo que ella confiaba en sí misma, el material lo pagaron entre todas, el café lo puso la casa. La piel de la primera quedó un poco más roja de lo esperado. No fue grave. Fue suficiente para aprender a leer las contraindicaciones antes de aplicar, no después de que algo sale mal.

Desde entonces sumó cursos de aparatología, marcaje colombiano, cavitación y camuflaje de estrías. Ninguno fue económico. Algunos valieron cada peso. Otros escondieron el costo del equipo adicional hasta después de que la inscripción ya no tenía devolución. Esa diferencia, la que no aparece en ninguna página de ventas, fue lo que empezó a documentar.

Hoy atiende en un cuarto remodelado de su casa en la colonia Cumbres. Unos diez metros cuadrados con camilla plegable, estantes de melamina blanca y una persiana de enrollar para oscurecer cuando trabaja con aparatología. La extensión eléctrica para la máquina de cavitación está anclada al zócalo desde el primer día. El escritorio de cocina que reconvirtió en área de mezcla de peelings sigue en el mismo rincón.

Antes de recomendar un curso nuevo, revisa el grupo de ex-alumnas. Si Griselda Olvera, con quien comparte un grupo de Telegram de aparatología, ya probó el módulo y dice que los tiempos de sesión no coinciden con lo que enseñaron en la plataforma, eso entra en la reseña. Si Leticia Cisneros, estetista de Guadalajara con quien compara cursos por videollamada, lleva semanas aplicando el protocolo y no encuentra diferencia en sus anotaciones propias, también entra.

Cuando reseña algo que no tomó directamente, lo aclara en el primer párrafo. Si deja de recomendar un proveedor, explica por qué.

Artículos de Mariana Aguilera

Aviso de afiliados

Este sitio gana algo cuando una lectora compra un curso o equipo a través de los enlaces. La comisión la paga el vendedor, tu precio no cambia. Reseño solo lo que tomé personalmente o probé en cabina con clientas-amigas. Lo que no pasa por mi mesa, no aparece aquí.